viernes, 2 de septiembre de 2011

Descubriendo Bélgica: Bruselas.



Durante todo el viaje, la capital es la ciudad en la que más tiempo pasé, tenía el hotel reservado allí toda la semana, y desde Bruselas puedes desplazarte fácilmente en tren a cualquier ciudad que desees visitar en Bélgica, o en cualquier país vecino, hay trenes a Holanda, Luxemburgo, Francia, Alemania, y seguro que más de los que yo creo.


Bueno como sabéis Bruselas es la capital de Bélgica, y es el principal emplazamiento de organismos de la comisión y el consejo europeos, y también dispone uno de los dos parlamentos europeos existentes actualmente. Hay censados casi 160.000 habitantes, y tiene un clima bastante lluvioso, el verano es agradable, y el invierno no es extremadamente frío.

Bruselas alberga una gran cantidad de monumentos y museos, y es en el casco antiguo donde se concentran la mayoría de lugares turísticos, Le Grand Place, donde se encuentra el ayuntamiento, y la casa del rey, Manaken Pis, Gofrerías y creperías, cervecerías como el famoso Delirium Tremens con una carta de cervezas que pensé que era la guía telefónica, con unos 2000 tipos diferentes de cerveza a elegir. También me gustó visitar el parque del Cinquentenario, el Palacio Real, el Atomium, y me perdí la Sinagoga.
Bruselas es una ciudad bastante tranquila si no tenemos en cuenta las zonas turísticas y la zona de Arts Loi que es la más comercial de la ciudad.


Mis lugar preferido, sin duda alguna, es Le Grand Place, es sencillamente impresionante, cuando vas acercándote caminando al lugar, siguiendo los carteles que indican los lugares turísticos en cada cruce, y miras arriba para ver la torre del campanario y saber que vas por el buen camino, entonces, se acaba una de las estrechas calles abarrotadas de turistas, y que desemboca en la plaza, alzas la vista, abres la boca, empiezas a rodar sobre ti mismo observando todo a tu alrededor, y entonces respiras tranquilo pensando que ya has amortizado en esos 10 segundos el precio del viaje, sencillamente espectacular.


Bastante cerca de Le Grand Place, se encuentra la estatua del Manaken Pis, que es símbolo de la ciudad junto a Le Grand Place y al Atomium.


El Atomium es un monumento que representa una molécula de un cristal de hierro, con sus 103 metros de altura, merece la pena subirse y tener la mejor panorámica de toda la ciudad, muy cerca se encuentra el parque, miniEurope, donde están representadas a escala, los monumentos más representativos en importantes de toda Europa.


Y para terminar de asombrarse, una visita al Palacio Real, el cual ya impresiona desde fuera, pero que los meses de verano abre al público una pequeña parte, y es gratuito visitarlo. Mi opinión al respecto es que en toda una vida no llegaría a reunir un patrimonio que se comparara con una sola habitación del palacio real, Sillas, sillones, jarrones que todos son obras de arte, alfombras, tapices, chimeneas, detalles de oro en paredes y techos, cuadros, esculturas, impresionante de ver, pero en el fondo da un poquito de rabia, que unos tengan tanto y otros tan poco.


Por supuesto no puedo olvidarme destacar el fabuloso transporte público que hay en esta ciudad, metro, tranvía, autobuses, trenes y alquiler de bicicletas, que hacen que puedas llegar desde cualquier punto a cualquier otro de forma realmente fácil, Yo solo utilicé el metro, la bici y las piernas de hecho, y tren para salir a otras ciudades.
Y antes, mientras o después de hacer turismo, podemos disfrutar de varios tipos de cervezas en cualquier lugar, mi marca favorita la Leffe, y gofres en casi cualquier estación de metro o tren, además de los magníficos locales especializados cerca de Le Grand Place, eso si, cuestan bastante caros, me quedo con los gofres de chocolate de toda la vida de la estación de Schuman.


martes, 23 de agosto de 2011

Descubriendo Bélgica: Personas.


Bruselas se puede considerar la capital de Europa, en esta ciudad se encuentra múltiples organismos de la comisión europea y el parlamento, incluso se considera a toda una parte de la ciudad como el barrio europeo.
Realmente me llevé muy buenas sensaciones de esta ciudad, tal vez haya sido por conseguir huir del asfixiante calor de Valencia, ese que atrae a tantos turistas. El caso es que no se por donde empezar. Supongo que lo haré por el mismo orden en el que se dieron las experiencias.


Nada más bajar del avión nos dimos cuenta de lo ruidosos que somos los españoles, el aeropuerto estaba lleno de gente y parecía una biblioteca.
Empezaba nuestra primera aventura, habíamos aterrizado en Charleroi, y teníamos que llegar a Bruselas, aunque la mayoría de problemas se resolvieron tan fácil como este, "vamos a preguntarles a esos que les estoy escuchando hablar español", al igual que al bajar del autobús para preguntar por el metro, o al salir del metro para preguntar por el hotel... He podido comprobar que hay multitud de hispanohablantes en Bruselas, fuera de la capital no tanto. Esto se debe a que hay multitud de funcionarios de la comisión europea, por lo tanto no es nada raro encontrarte con personas de cualquier país de Europa, incluso siendo el Francés junto con el Flamenco los idiomas oficiales, oirás hablas en inglés en cualquier sitio donde vayas.
Conocí varias personas a lo largo de la semana, y que el recepcionista del hotel hablara en español no me sorprendía, pero si que los camareros hablaban mínimo cuatro idiomas, un de ellos hablaba ocho, pero modestamente me explicaba el hombre que solo escribía cinco.


De una manera autocrítica me doy cuenta que no podría trabajar ni siquiera sirviendo copas, estamos muy retrasados lingüísticamente, aunque eso no nos supone ningún problema para desenvolvernos por allí como turistas, ya que si bien hay gente que no entiende el español, no he encontrado a ninguna persona que no se defienda notablemente con el inglés.
Por lo general la gente es agradable y tranquila, cualquiera está dispuesto a echarte una mano si se lo pides. El camarero políglota, los recepcionistas del hotel, los funcionarios de transporte público, las Italianas que nos ayudaron a buscar el hotel, la pareja que nos averiguó como sacar la bicicleta, los policías que nos ayudaron a devolverla, Nadia y Candice, y todos los amigos del Pub Irlandés "James Joyce" (sentimos no haber acudido a la barbacoa), y algunos más que nos ayudaron a llegar a algún lugar o volver de el. Gracias y saludos a todos.



Continuará....

sábado, 14 de mayo de 2011

Concurso Viaje Francia



¡Hola a todos!

Hace ya mucho tiempo que no actualizo, pero bueno, hay que recordar que es el blog de un currante que solo se escapa cuando puede, jeje.
El caso es que como he recibido un correo de mis amigos de minube informándome sobre un concurso, quería compartirlo con cualquiera que se pierda por este blog, para que podáis optar a conseguir uno de los 3 viajes que sortean al oeste de Francia.
El concurso es bastante sencillo, solo tienes que pensar en tu rincón favorito, un parque, un lago, un pueblo, incluso una cafetería, compartirlo con ellos y contar tu experiencia.
A ver si se me ocurre algo para participar y quien sabe si de esta manera consigo algunas líneas sobre el país vecino.

domingo, 13 de marzo de 2011

Recuerdos de Italia: Pisa.


El último día del viaje por Italia, pasamos la mañana en Pisa, una ciudad que ves en una mañana, pero que no puedes perderte.
El centro turístico de esta ciudad es la Piazza dei Miracoli, donde se encuentra la Catedral de Pisa, el Baptisterio, el Camposanto, y por supuesto la famosa Torre Inclinada de Pisa.
Este municipio alberga el aeropuerto más importante de la región Toscana, el Galileo Galilei, de donde es original este célebre científico y filósofo. Hay censados unos noventa mil habitantes, a pesar de ser una población tan importante, y una bella ciudad, es la torre su principal atracción turística, y depende de la hora del día y de la temporada, desde la parte más alejada de la Piazza dei Miracoli, puedes ver decenas de personas posando para salir en la foto aguantando la torre, aunque a mi me divierte más la panorámica de ver a todo el mundo posando a la vez.

Toda la plaza es una obra de arte románico pisano, que es la variante que tiene su origen en este lugar, es perfecto para pasar el día, y como es de esperar hay buenos sitios para comer cerca de un lugar tan visitado.

domingo, 6 de marzo de 2011

Madrid: Fin de semana.


Ya era hora que después de pasar por la capital tantas veces en los últimos dos años, pudiera por fin escribir sobre un gran fin de semana.
Madrid es la ciudad más grande y más poblada de España, y la tercera de Europa, como capital de estado aquí se encuentran las sedes de gobierno, cortes y ministerios, y es el centro financiero del país.


Llama la atención de Madrid la vida que hay en sus calles a cualquier hora del día y hasta altas horas de la noche, cualquier día de la semana, obviamente, sobre todo en el centro.
Una de las cosas que nadie puede evitar cuando está en Madrid es pasar por el centro. Caminando por la Gran Vía podemos encontrar todos los comercios que queramos y comer o tomar algo en cualquier sitio, es como estar en un gran centro comercial, pero disfrutando de la arquitectura, de esos detalles tan cuidados de cada fachada, que apreciamos hasta los que no tenemos ni idea del tema. Además de centro comercial, centro cultural, pues la zona está plagada de teatros y de las mejores salas de cine, donde se hacen muchos grandes estrenos, y donde siempre hay buenos musicales y obras en cartelera. Y por supuesto sin alejarnos mucho tenemos algunos museos muy importantes, como el Prado, el Thyssen o el Reina Sofía, que aunque están a un buen paseo, siempre podemos coger el metro, que nos lleva a cualquier parte, en muy poco tiempo.
Después de visitar alguno de los museos, y de conseguir unas entradas para un musical, es imprescindible pasar un rato en el parque del Retiro, si yo viviera en el centro de Madrid, me pasaría el día allí, es el pulmón de la ciudad, un lugar para estar en calma, ver la gente pasar o hacer algo de deporte, alquilarse una barquita, pasear, hacer algunas fotos o sentarse en un banquito.


Y como no podía ser de otra manera, las noches en Madrid ofrecen una gran variedad de opciones. Hay muchos pub donde podemos salir a tomar una copa, reunirse con amigos, y pasar un rato agradable, podemos pasear por la ciudad, sentarnos en un parque, o podemos ir a grandes discotecas, vamos lo mismo que en todas partes, ¡pero a lo grande!.
No recomiendo esta ciudad como un lugar para ir, sino ¡para ir y repetir!.